//Ateneo CAMPEON del Clausura 2019

Ateneo CAMPEON del Clausura 2019

El Tricolor venció por 2 a 1 a Colón de San Justo y se alzó por primera vez en su historia con el título de la máxima categoría de la Liga Santafesina, tras una palpitante culminación del Clausura. La alegría es inmensa y difícil de controlar. Fueron 74 años de espera para un club que siempre buscó tomar protagonismo en el futbol de la región. Atrás quedaron los recuerdos de aquella definición del 2017 ante El Quilla, donde el Colegial quedó a un paso de la proeza. Yendo un poco más hacia el pasado, hacía 15 años, en el 2004, el conjunto había conseguido quedarse con el Ascenso directo a Primera, luego de ganar en dos encuentros definitorios  que tuvieron como protagonistas a Alejandro Olivera (el actual director técnico) y a Peralta Pino. En algún momento, la gloria mayor iba a llegar. El sábado fue de esos días en los que todo está dado para que las cosas salgan de la mejor manera. Una jornada de sol, una impresionante presentación con fuegos artificiales, y un gran número de simpatizantes que alentaron durante todo el partido, y que al final pudieron compartir su felicidad con el plantel victorioso. 

Entrando de lleno en la acción, la situación no parecía tan sencilla para el dueño de casa. Colón de San Justo siempre fue un rival complejo y muy estratégico. La presión alta, el avance por el lado derecho y los movimientos desequilibrantes de Hozgan fueron las cartas utilizadas para poner en aprietos al local. A los 26′, el suspenso se presentó en el estadio. Un tiro libre de Lorenzo González generó un rebote de Lovera en el área chica, que Cifré capturó para anotar el primer grito de la tarde. La ventaja era para el Rojo y blanco. En simultáneo, y para contrarrestar el sabor amargo del tanto en contra, Independiente sorprendía en San Justo. Un alivio más que necesario. No obstante, el Colegial no quería irse al vestuario con una derrota parcial, y comenzó a insistir, sobre todo con la pelota detenida. En el adicionado de la primera mitad, llegaría el empate. Un córner por izquierda de Somaglia y un cabezazo de González Riaño con dirección al ángulo más lejano del arquero hicieron estallar de euforia a la tribuna. 1 a 1, y cierre de la etapa inicial.

Tras la igualdad, ocurrió un punto de quiebre en el desarrollo del cotejo. A partir de ese gol, Ateneo dijo «presente!» y se animó a revertir el resultado en el segundo tiempo. Rostand continuó desbordando en la banda izquierda, aunque la mayoría de los avances se producían sobre el centro del campo. Weisser y Ramírez tuvieron un gran desenvolvimiento en el aspecto defensivo, anulando los ataques y sirviendo de asistentes a los delanteros.  El segundo del Tricolor llegaría a los 74′ con Peralta Pino, quién abatió el arco de Lardito con un zapatazo de media distancia, patentado con la experiencia de un goleador nato. Ya había tenido una oportunidad parecida previamente, aunque ahora la pretensión se hizo realidad, y la realidad era que el Tricolor estaba con un pie y medio en la consagración.

En los minutos restantes el juego se volvió más trabado e interrumpido. Colón tuvo ciertas jugadas para empardar, sin ser certero en la concreción. Ateneo contó con dos chances clarísimas para ampliar la diferencia, que pudieron sentenciar el asunto. Tras el pitazo final de Silvestre, el público invadió el campo de juego, se unió a la emoción de los protagonistas y arrancaron los festejos y la tan ansiada vuelta olímpica. La algarabía predominó sobre el terreno de juego, en lo que fue una tarde apasionante. 

Siempre se ha remarcado a lo largo de esta temporada los hechos futbolísticos que condujeron a este presente. Es relevante hacer hincapié en el trabajo en equipo, por más redundante que parezca. En este caso, los argumentos están a la vista: Un técnico muy querido y admirado en la institución, que pudo transmitir todos sus conocimientos y sus vivencias a sus jugadores; un grupo de futbolistas experimentados, hermanados e identificados con su club que los vio formarse; Un juego equilibrado, seguro en la línea defensiva y muy ofensivo de mitad de cancha hacia adelante. No fue solo cuestión de fe, sino que fue de compromiso y de confianza, con una planificación genuina y digna de reconocimiento.

El sábado 30 de noviembre fue un día inolvidable para el local por varias razones. Todos los años compartidos, los sueños y esperanzas se materializaron en un momento que quedará marcado en la historia del Colegial. El futuro será siempre el objetivo a alcanzar. Pero el hoy es lo que más importa. Y hoy tenemos a un nuevo coronado de la división. Ateneo Inmaculada: el flamante Campeón de Primera del Clausura 2019. Felicitaciones, y salud!

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